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Ciranda
Lúcia Gaspar
Bibliotecaria de la Fundación Joaquim Nabuco
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Es una danza típica de las playas que comenzó a aparecer en el litoral norte de Pernambuco. Una de las cirandeiras más conocida es Lia de Itamaracá. Surgió también, simultáneamente, en áreas del interior de la Zona de Florestas Nortes del Estado. Es muy común en Brasil definir ciranda como un juego de ronda infantil, sin embargo en la región Nordeste y, principalmente, en Pernambuco ella es conocida como una danza de rueda de adultos. Los participantes pueden ser de varias edades, no habiendo impedimentos para la participación de niños también.
 
Hay varias interpretaciones para el origen de la palabra ciranda, pero según el Padre Jaime Diniz, uno de los pioneros a estudiar el asunto, viene del vocablo español zaranda, que significa instrumento para cernir harina y que seria una evolución de la palabra árabe çarand.
 
La ciranda, así como el coco en Pernambuco, era más danzada en las puntas-de-calle y en los terrenos de casas de trabajadores rurales, partiendo después para plazas, avenidas, calles, residencias, clubes sociales, bares, restaurantes. En algunos de estos lugares pasó a ser un producto de consumo para turistas.
 
Es una danza comunitaria que no tiene preconcepto en cuanto al sexo, color, edad, condición social o económica de los participantes, así como no hay límite para el número de personas que en ella pueden participar. Comienza con una rueda pequeña que va aumentando, a medida que las personas llegan para danzar, abriendo el círculo y asegurando las manos de los que ya están danzando. Tanto en la hora de entrar como en la hora de salir, la persona puede hacerlo sin el menor problema. Cuando la ronda alcanza un tamaño que dificulta el movimiento, se forma otra menor en el interior de la rueda mayor.
 
Los participantes son denominados de cirandeiros y cirandeiras, habiendo también el maestro, el contra maestro y los músicos, que están en el centro de la rueda. Girados para el centro de la rueda, los danzadores se dan las manos y mueven el cuerpo a medida que hacen el movimiento de translación en sentido antihorario. La coreografía es bastante sencilla: al compás de la música, se dan cuatro pasos para la derecha, comenzando con el pié izquierdo, con el tono fuerte del bombo, balanceando los hombros levemente en sentido de la dirección de la rueda. Hay cirandeiros que acompañan estos movimientos elevando y bajando los brazos con las manos cogidas. El bombo o zabumba, mineiro o ganzá, maracá, caracaxá (especie de sonajero), la caja o tarol forman los instrumentos más comunes de una ciranda tradicional, pudiendo también ser utilizados la cuíca, o pandero, el acordeón o algún instrumento de soplo.
 
El maestro cirandeiro es el integrante más importante de la ciranda, cabiendo a él "entonar los cánticos" (cirandas), improvisar versos, tocar el ganzá y presidir el juego. Él utiliza un pito colgado en el cuello ayudarlos en sus funciones. El contra maestro puede tocar tanto el bombo como la caja y substituye al maestro cuando sea necesario. Las músicas pueden ser las ya memorizadas, improvisadas o hasta canciones comerciales de dominio público transformadas en ritmo de ciranda. Se Pueden destacar tres pasos más conocidos de los cirandeiros: la onda, el sacudidinho y el machucadinho. Algunos bailarines crean pasos y movimientos de cuerpo, pero siempre obedeciendo la marcación que les impone el bombo. No hay figurín propio. Los participantes pueden usar cualquier tipo de ropa y la ciranda es danzada durante todo el año.
 
A partir de la década del 70 las cirandas comenzaron a ser danzadas en locales turísticos de Recife, como el Pátio de São Pedro y la Casa de la Cultura, modificando un poco la danza que se volvió más espectáculo. El maestro, contra maestro y músicos salieron del centro de la rueda para adaptasen mejor a los micrófonos y aparatos de sonido, pasando también a haber limite de tiempo para el juego. Compositores pernambucanos como Chico Science y Lenine enriquecieron sus repertorios, utilizando la ciranda en sus trabajos.
 
Una de las cirandas más conocidas es la de Antônio Baracho da Silva:
 
Estaba
Al borde de la playa
Oyendo el ruido
De las aguas del mar
Esta ciranda
Quién me la dio fue Lia
Que vive en la isla
De Itamaracá
  
Recife, 12 de noviembre de 2004.
(Actualizado el 25 de agosto de 2009).
Ilustraciones de Rosiña.

FUENTES CONSULTADAS:

BRINCANTES. Recife: PCR, Fundação de Cultura Cidade do Recife, 2000. p. 108-112.

 

LIMA, Claudia. História junina. Recife: PCR, Secretaria de Turismo, 1997. p. 18.  Edição Especial.

 

PELLEGRINI FILHO, Américo. Danças folclóricas. São Paulo: Universidade Mackenzie, 1980. p. 47-51.

 

RABELLO, Evandro. Ciranda. In: SOUTO MAIOR, Mário; VALENTE, Waldemar (Org.). Antologia pernambucana de folclore 1. Recife: Fundaj, Ed. Massangana, 1988. p. 55-61.

 

COMO CITAR ESTE TEXTO:

 

Fuente: GASPAR, Lúcia. Ciranda. Pesquisa Escolar Online, Fundação Joaquim Nabuco, Recife. Disponível em: <http://basilio.fundaj.gov.br/pesquisaescolar_es/>. Acesso em: dia  mês ano. Ex: 6 ago. 2009.

 

 

 

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